La expulsión de los diplomáticos cubanos refleja la subordinación total de Abinader ante Trump

Movimiento Socialista de Trabajadoras y Trabajadores

El gobierno derechista del PRM anunció la expulsión de nueve diplomáticos cubanos, sin explicar las razones detrás de esta acción. La medida viene antecedida por el cierre de las embajadas cubanas en Ecuador y Costa Rica, otros dos gobiernos que, a junto a Panamá y República Dominicana, forman parte de la llamada «Alianza para el Desarrollo en Democracia», que agrupa a gobiernos antidemocráticos y derechistas subordinados a EEUU y que asimismo integran el «Escudo de las Américas» de Trump.

Cuba se encuentra sometida a un bloqueo petrolero por parte de EEUU luego de la intervención militar del 3 de enero contra Venezuela. El gobierno imperialista de Trump ha amenazado con llevar a cabo acciones militares contra Cuba y ha anunciado la activación de acciones encubiertas de la CIA en la isla, escalando las agresiones contra el país caribeño.

El gobierno de Abinader, por su parte, ha cedido la soberanía dominicana a EEUU, entregando el territorio nacional y el uso de los aeropuertos del país a las fuerzas aéreas gringas desde fines del año 2025. El acuerdo, lesivo de los intereses nacionales, fue renovado en mayo de este año. Además, en octubre de 2025, el gobierno de Abinader se ausentó de la votación en la ONU contra el bloqueo estadounidense a Cuba. Abinader se ha alineado con todas las políticas del imperialismo estadounidense, desde el genocidio sionista en Gaza y la guerra de agresión estadounidense contra Irán, hasta pedir una invasión imperialista contra Haití, apoyar la represión del régimen boliviano y declarar al «Cartel de los Soles», a la Guardia Revolucionaria de Irán y a Hezbolá como supuestas organizaciones «terroristas».

El gobierno de Abinader está tan arrodillado ante sus amos estadounidenses que aceptó recibir a personas de terceros países deportadas desde EEUU, convirtiéndose así en cómplice de las violaciones de derechos humanos de Trump contra la población inmigrante en EEUU. No hay límites para la genuflexión ante EEUU por parte del canciller Roberto Álvarez y el presidente Abinader.

Rechazamos el bloqueo petrolero contra Cuba y las amenazas de agresión militar por parte de EEUU, así como la participación de Abinader y su gobierno en esa política de agresión contra un pueblo hermano caribeño. Es el propio pueblo cubano el que debe decidir, de manera democrática, con pleno derecho a organizarse políticamente y sindicalmente, sin bloqueos ni agresiones imperialistas, el destino de Cuba.

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