Carta abierta a las y los presos políticos iraníes

Catedráticos y activistas

Imágenes: Icy and Sot, artistas iraníes

A nuestros compañeros activistas, estudiantes, pensadores, trabajadores, artistas y demás presos de conciencia recluidos tras los muros de todos los centros de detención de Irán:

Les escribimos desde una profunda solidaridad, con corazones apesadumbrados al saber de la lucha a la que se enfrentan dentro de las cárceles iraníes: la tortura, el abandono sistemático, el silencio impuesto y la brutal realidad de las farsas judiciales y las ejecuciones. Como antiguos y actuales presos políticos, activistas y académicos comprometidos con el proyecto global de la abolición, el antiautoritarismo y el antiimperialismo, les vemos a pesar de las distancias geográficas y del silencio de la censura y los apagones de Internet. Y nos solidarizamos con ustedes, que se encuentran en la encrucijada de dos fuentes de opresión.

Por un lado, se enfrentan a la República Islámica que, desde sus inicios, impuso un control social y político absoluto basado en una ideología excluyente. Es un sistema que dice contrarrestar el poder imperial, al tiempo que utiliza precisamente su misma lógica de dominación y sus sistemas de encarcelamiento, tortura y ejecución. Por otra parte, enfrentan la agresión y la violencia de las mismas fuerzas imperialistas y sionistas a las que la República Islámica reclama oponerse. Estados Unidos e Israel instigan guerras brutales, destruyen infraestructuras civiles, matan a alumnas inocentes y les tratan como daños colaterales al procurar el dominio regional. Recordamos el horror del 23 de junio de 2025, cuando Israel bombardeó el complejo penitenciario de Evin, arrasando su pabellón hospitalario, la sección transgénero y el centro de visitas. Ustedes pusieron claramente en evidencia esta doble opresión cuando expresaron sentirse «atrapados entre las dos cuchillas de unas tijeras: el régimen maligno que nos encarcela y tortura, y una fuerza extranjera que lanza bombas sobre nuestras cabezas en nombre de la libertad».

En el último año, hemos sido testigos de cómo se afilaban cuchillas hojas de las tijeras. Vemos las detenciones arbitrarias y la horrible ola de ejecuciones estatales. Vemos cómo se agrava la criminalización de la clase trabajadora y los desempleados, la persecución de kurdos, árabes y baluchis, y el uso de los migrantes afganos como chivos expiatorios: todos ellos intentos desesperados por liquidar el espíritu de un pueblo al que no pueden contener. Esta es la lógica de los Estados carcelarios en todas partes: cuando no logran abordar las crisis a las que se enfrenta el pueblo, simplemente intentan criminalizar o borrar al pueblo mismo.

Vemos la misma lógica de dominación cuando Israel recurre a la «detención administrativa» para mantener recluidos durante años a presos políticos palestinos sin cargos. La vemos cuando las autoridades israelíes celebran una nueva ley que les permite ejecutar a los presos políticos palestinos a los que no pueden dominar. La vemos en los centros de detención del ICE, donde el gobierno de EEUU encarcela a nuestra gente en pos de una agenda política de exclusión racista o detiene a nuestros activistas políticos por atreverse a alzar la voz contra el genocidio israelí respaldado por EEUU. La vemos en la historia de EEUU persiguiendo a los luchadores por la libertad, especialmente a personas negras, indígenas, puertorriqueñas y otros luchadores anticolonialistas, encerrándolos durante décadas para aplastar los movimientos de defensa de la liberación nacional y la soberanía. Y vemos las conexiones entre estos sistemas carcelarios que comparten información y técnicas de gobernanza, como cuando la prisión USP Marion, en Illinois, se convirtió en modelo para las prisiones construidas en Irán e Israel en la década de 1960. Ya se trate de un muro fronterizo o del portón de una prisión, el objetivo es el mismo: silenciar a la gente mediante el miedo, la dominación y el aislamiento.

Su lucha es tan global como nuestros sueños colectivos de libertad y dignidad. Estamos con ustedes y rechazamos la falsa dicotomía entre el imperialismo y un antiimperialismo vacío. Invitamos a la sociedad civil global y a los activistas y organizaciones antiimperialistas a que brinden su apoyo incondicional y su solidaridad a todos los hermanos y hermanas encarcelados que luchan por nuestra liberación colectiva, a que establezcan relaciones con los presos políticos iraníes y den voz a sus reivindicaciones, a que ejerzan presión confrontando el discurso de la República Islámica, y a que exijan a ese gobierno que detenga de inmediato todas las ejecuciones y libere a todos los presos políticos.

Las autoridades iraníes deben poner fin inmediatamente a su práctica inhumana de la muerte y el encarcelamiento. Estados Unidos e Israel deben poner fin a sus guerras bárbaras y a sus sanciones brutales que deliberadamente devastan nuestras comunidades.

En solidaridad y con afecto,

Alberto Toscano, catedrático emérito de teoría crítica, Goldsmiths, University of London

Angela Davis, exprisionera política, distinguida catedrática emérita, University of California, Santa Cruz

Bernardine Dohrn, catedrática jubilada de Derecho, Northwestern University

Bill Ayers, profesor, College Unbound

Cherríe L. Moraga, distinguida catedrática emérita, University of California, Santa Bárbara, escritora feminista chicana y activista

Dan Berger, profesor de estudios étnicos comparados, University of Washington Bothell

Hossam el-Hamalawy, socialista egipcio, académico y antiguo preso político

Jairus Banaji, historiador, profesor investigador, SOAS, University of London

Jason Stanley, profesor de filosofía, University of Toronto

Judith Butler, profesora distinguida de la Escuela de Posgrado, University of California, Berkeley

Keeanga-Yamahtta Taylor, autora de From #BlackLivesMatter to Black Liberation y profesora de Estudios Afroamericanos en Princeton University

Michael Löwy, director emérito de investigación en sociología del Centre National de la Recherche Scientifique, París

Michael Mansfield, abogado especializado en derechos humanos y libertades civiles

Mumia Abu-Jamal, actual preso político, educador, periodista y activista

Nadia Abu El-Haj, profesora de antropología en el Barnard College, Columbia University

Rashid Khalidi, catedrático emérito Edward Said de estudios árabes modernos, departamento de historia, Universidad de Columbia. Presidente del Instituto de Estudios Palestinos

Ricardo Jiménez, activista social, antiguo preso político puertorriqueño

Robin DG Kelley, catedrático distinguido de historia, UCLA

Ruha Benjamin, profesora de Estudios Afroamericanos, Universidad de Princeton

Ruth Wilson Gilmore, Centro de Posgrado, CUNY

Sinan Antoon, profesor asociado de Literatura Árabe, New York University, novelista y poeta

Walden F. Bello, profesor adjunto internacional de Sociología, State University of New York en Binghamton

Yasin al-Haj Saleh, escritor sirio, disidente político y antiguo preso político en Siria

Traducido del inglés por MST-RD.org, publicado originalmente por The Guardian

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