Movimiento Socialista de Trabajadoras y Trabajadores
Foto: Trump y Abinader en la reunión del «Escudo de las Américas», el 7 de marzo de 2026
El comunicado del 20 de mayo en el cual la Cancillería expresa su apoyo al gobierno derechista y represivo de Rodrigo Paz suma una nueva expresión de sumisión ante EEUU. Prácticamente, el Ministerio de Relaciones Exteriores funciona como una oficina del Departamento de Estado de EEUU, reproduciendo sus posiciones en los más diversos temas, sin tomar en cuenta los intereses del pueblo dominicano. El comunicado, que reitera la posición del canciller Roberto Álvarez ante la OEA, califica la masiva protesta del pueblo boliviano y su huelga general heroica como un intento de desconocer la “voluntad soberana” del propio pueblo boliviano, un disparate al estilo de Cantinflas o Tres Patines.
El gobierno dominicano se ha subordinado de manera absoluta al gobierno imperialista y ultrarreacionario de Trump. Se ha incorporándo a su bloque “Escudo de las Américas”, le ha entregando el territorio, el espacio aéreo y varios aeropuertos a los militares estadounidenses para sus acciones criminales en el Caribe; incluso ha aceptado el envío ilegal y abusivo de inmigrantes de terceros países desde EEUU para su reclusión en la República Dominicana, violando sus derechos y convirtiendo al Estado dominicano en el carcelero ya no solo de miles de inmigrantes haitianos detenidos arbitrariamente sino también de inmigrantes enviados por EEUU. Por si todo esto fuera poco, ha adoptado la ridícula costumbre de declarar como “terroristas” a las mismas organizaciones o entidades que el gobierno de EEUU califica como tales, pese a que las leyes dominicanas no permiten al presidente Abinader asumir esa competencia exclusiva de los tribunales. Abinader ha calificado a la Guardia Revolucionaria de Irán y al supuesto “Cartel de los Soles” como organizaciones terroristas para complacer a sus amos yanquis.
El pueblo trabajador boliviano tiene derecho a levantarse contra la política despiadada de ajuste, privatización y miseria que impone el derechista Rodrigo Paz. El apoyo de Abinader a Paz, además de ser un reflejo de su trumpismo, forma parte de sus alianzas con lo más podrido de la política latinoamericana, como su bloque con los gobiernos de Ecuador, Costa Rica y Panamá, denominado engañosamente “Alianza por el Desarrollo en Democracia”; su apoyo a la intervención militar extranjera en Haití; y su apoyo a la dictadura de El Salvador. Más allá de la región, Abinader también brinda un apoyo total al genocidio sionista contra el pueblo palestino. Abinader se ha convertido en un partidario de las peores causas antidemocráticas, colonialistas e imperialistas en el mundo, como integrante de la corriente de extrema derecha mundial.
Llamamos a las organizaciones que se reivindican democráticas y de izquierda en la República Dominicana a rechazar la política exterior de Abinader y Álvarez, por antidemocrática y contraria a los derechos de los pueblos, y a solidarizarse con el pueblo boliviano y su ejemplar lucha ante un gobierno represivo que pretende descargar todo el peso de la crisis económica sobre sus hombros para preservar los intereses de una pequeña minoría parasitaria de capitalistas.