La Voz de los Trabajadores
La alcaldesa perremeísta Carolina Mejía inauguró el 11 de septiembre una tarja con la que oficializa la redenominación del Parque Mirador Sur con el nombre del dictador Joaquín Balaguer, que aterrorizó a la República Dominicana durante buena parte del siglo XX. De esta manera, el gobierno derechista del PRM rinde homenaje a un político derechista y pro-yanqui que fungió como canciller y presidente títere durante la dictadura trujillista, encabezó la dictadura de los doce años entre 1966 y 1978, y luego gobernó entre 1986 y 1996, período en el cual perpetró dos fraudes electorales en 1990 y 1994 contra Juan Bosch del PLD y José Francisco Peña Gómez del PRD. Durante la dictadura trujillista y la dictadura de los doce años tuvo una responsabilidad directa e indirecta en el asesinato de miles de disidentes dominicanos.
La reivindicación de Balaguer y del balaguerismo por parte del régimen neotrujillista dominicano no es nueva. El PLD llegó al poder en 1996 de la mano de una alianza con el balaguerismo, y numerosas obras públicas, incluyendo un aeropuerto, recibieron el nombre del dictador. El antecesor del PRM, el PRD, aportó la mayoría de los votos en el Senado para declarar a Balaguer el 2 de septiembre de 1997 como «propulsor de la democracia, del desarrollo económico, de la estabilidad política y de la paz social en la República Dominicana». Entre las miles de víctimas de Balaguer se cuentan numerosos militantes del PRD, además de miles de militantes de izquierda, estudiantes, periodistas, sindicalistas, profesores y trabajadores, lo cual hace aún más ruin y miserable la política del PRD y el PRM de apologismo de los crímenes de Balaguer.
Balaguer además encabezó gobiernos totalmente corruptos, y llegó a admitir implícitamente que la corrupción campeaba en su gobierno, al asegurar cínicamente que la corrupción se detenía «en la puerta de su despacho». En 1994, el profesor y militante de izquierda Narciso González describió a Balaguer en su último artículo como «lo más perverso que ha surgido en América«. Ese mismo año, González fue víctima de desaparición forzada, un crimen balaguerista que ha sido cubierto con la impunidad absoluta por los gobiernos del PLD, el PRD y el PRM.
El propio presidente Abinader se comparó con Balaguer al recibir el apoyo de organizaciones balagueristas para su reelección en 2024, pese a que algunos de los funcionarios de su gobierno fueron víctimas de Balaguer, como en el caso del embajador en México, Juan Bolívar Díaz, contra quien el régimen balaguerista dirigió un fallido atentado con carro bomba en marzo de 1970, para silenciar su trabajo periodístico. A fines de ese mismo año, el periodista se exilió en México. Con la llegada al poder de Abinader en 2020, Díaz se retiró del periodismo.
Con sus homenajes a Balaguer el PRM avanza en su intento de reescritura de la historia para acomodarla a su política de extrema derecha.