Edelvis García Herrera
Imagen: Captura de video de malos tratos perpetrados por agentes de la DGM contra trabajador haitiano en San Juan de la Maguana, el 21 de julio de 2026.
Uno de los mejores libros de cuentos que he leído lo escribió el Dr. Ricardo Nieves, y que publicó en el Casino del Yuna (Bonao) en el 2003: «Oficio peregrino». Sí, narraciones intensas y con técnicas que van desde la descomposición de los hechos hasta la lineal y la retrospección. Pero sobre todo, relatos muy humanos y cercanos. En aquellos años de excelente escritor, Nieves dedicó sus trabajos a Orlando Martínez, a los mártires y héroes antitrujillistas, a la mujer violada en sus derechos, a la plaga del siglo (el sida); pero también al inmigrante.
No sé en qué momento el doctor Nieves se fue convirtiendo en antihaitiano furibundo. No sé si fue el ambiente capitalino que lo transformó en un comunicador elitista y aburguesado.
Juan Amadís y yo, que nos tocó revisar el libro y escribir el prólogo y el epílogo, lo disfrutamos muchísimo «Oficio peregrino» y lo releímos. Y nos conmovimos y comprendimos la naturaleza sensible del doctor Nieves en cada cuento.
Por eso hoy sigo sin entender por qué esa ira en contra los inmigrantes haitianos.
¡Es increíble lo de este país! A un infeliz inmigrante con todos sus documentos al día, Migración le roba $70,000, le arrebata su motocicleta y lo deporta, aun estando legal. Esto ocurrió en Mao.
Sobre otro caso, ayer leí a Ricardo Nieves alarmado por la imagen que puede dar el país cuando llevaban a un inmigrante como un tanque de gas en una motocicleta.
A Ricardo Nieves, que ha asumido una postura elitista, neofascista y racista, no lo atormentan los abusos; no lo atormentan los saqueos, las violaciones a todos los derechos humanos, las extorsiones, el tráfico de inmigrantes… ¡Nooo!: Le atormenta la imagen del país.
Y ahora, lejos de ser un ente de búsqueda de la paz y la comprensión, de la verdad, le echa leña al fuego cuando se trata de inmigrantes haitianos; lo que pudo comprobarse de nuevo en el caso de la mujer del rifle, que amenazó a dos inmigrantes cuando incendiaban basura. En el citado caso, por el que le dieron a la mujer del rifle categoría de heroína nacional, Ricardo expresó que él hubiera cogido un cañón de verdad para atacar a los dos infelices, no un rifle de plástico.

No sé qué dice sobre los vertederos que hay en Santo Domingo. ¡Vaya manera de resolver un conflicto!
Y eso no sorprende si lo dice el maleante Alofoke, o si lo dice el Tolentino mulito y que priva en comefuego y defecabalines chivatón, o si lo dice el del Antiguo Desorden; pero Ricardo es un jurista y educador que tiene una gran influencia y respeto como intelectual en los medios de comunicación.
Ahora, ante la mujer del rifle, Ricardo llamó con toda la furia que arremetan en contra del poblado de Guerra, que «limpien a todos», por el desorden y cierta arrabalización, olvidando que eso también es producto de la marginalidad, el abandono, la pobreza y la ineficiencia de los ayuntamientos. ¡Pero nooo!, ahora en su postura de influencer, la idea es estar bien con todo el mundo, guabinoso, para no perder seguidores.
Y para agregar otro ingrediente, arrecia hablando de que va a sacar todos los haitianos que están a la cordillera Central en un año, si le dan el puesto. Y aunque se sabe que es teatro, siempre dice que le den un puesto en la Justicia, en Educación en Medio Ambiente, y que lo haría gratuitamente.
Lógicamente, no menciona a los dueños de villas, a los empresarios depredadores, a los ganaderos, porque esos tienen poder. Le preocupa la imagen del país, la de Nazinader.
¡Qué lamentable lo del doctor Nieves!