El gobierno entreguista y pro-yanqui de Luis Abinader decreta la muerte del arroz dominicano

Teodoro Matos*

Una vez más, el presidente Luis Abinader evidencia su política genuflexa ante el imperialismo estadounidense, al decretar la muerte del arroz dominicano para complacer a su amo Donald Trump. El pasado 9 de septiembre, Abinader firmó de espaldas al pueblo dominicano el decreto 635-26, que deroga las últimas protecciones arancelarias con las que contaba el país para evitar que la importación de arroz estadounidense altamente subsidiado liquide ese sector agroindustrial local.

Se derogó así el decreto 693-24, que establecía una cuota limitada de importaciones de arroz libre de impuestos, una cuota con arancel de 20% y un arancel de 99% para las importaciones por fuera de esos dos renglones. Abinader se arrodilló ante la exigencia estadounidense de que se aplique a rajatabla el tratado de libre comercio DR-CAFTA y el país se inunde de arroz estadounidense subsidiado, pese a que el mismo gobierno de Trump viola sistemáticamente ese tratado al imponer un arancel de 12.5% a todas las importaciones dominicanas.

Abinader le asesta uno de los peores golpes a la producción agrícola nacional, al preparar las condiciones para que el país deje de autoabastecerse de arroz, cereal fundamental de la dieta dominicana, dejando en riesgo a más de 300 mil personas dominicanas y haitianas cuya actividad económica está vinculada al arroz, degradando la soberanía alimentaria y dejando al pueblo dominicano sometido a los vaivenes del mercado capitalista mundial de los alimentos. Es importante recalcar que Abinader firmó el decreto 635-26 el 9 de septiembre, pero el hecho se hizo público casi un mes después. Mientras le ocultaba al pueblo que ya se había entregado el arroz a los yanquis, Abinader dijo en una actividad de supervisión de obras en Santiago el 16 de septiembre que su gobierno protegería la producción nacional de arroz.

La producción de arroz es uno de los pilares de la seguridad alimentaria nacional. El volumen de producción alcanzó en 2025 cerca de quince millones de quintales, que superan la demanda del pueblo dominicano. En el norte del país se cosecha más del noventa por ciento de la producción.

El ataque de Abinader contra el arroz dominicano viene precedido por las acciones de varios gobiernos que prepararon las condiciones para el entreguismo actual. El 5 de agosto de 2004, todavía bajo la cobija del gobierno de Hipólito Mejía, uno de los más nefastos de la historia dominicana, que llegó a enviar tropas dominicanas a participar en la invasión de Irak, se firmó el Tratado de Libre Comercio entre República Dominicana, los países centroamericanos y EEUU, conocido como DR-CAFTA por sus siglas en inglés. La aprobación y ratificación definitiva se ejecutó un año más tarde bajo el gobierno arrodillado de Leonel Fernández. Para lograr su aprobación, hubo que vencer la resistencia de sectores empresariales. Esto se logró mediante la intervención de uno de los cabilderos más perversos del país, Agripino Nuñez Collado. Con marrullas cabilderas se limaron las asperezas entre el PLD, el PRD y el PRSC, que controlaban las bancadas de senadores y diputados.

Estos mismos políticos al servicio de la postrada burguesía nacional y el imperialismo estadounidense son los responsables de las políticas que obligan a cientos de miles de dominicanos a emigrar forzosamente a EEUU en condición de exiliados económicos. El mismo imperialismo que aplica políticas de ahogamiento económico contra países como el nuestro, luego acusa de delincuentes a los migrantes que de manera desesperada van en busca de las oportunidades económicas de las que carecen en nuestro país, donde los salarios son miserables, no hay libertad sindical y se reprime toda disidencia. Ya en la década de 1990 vimos cómo los Clinton destruyeron la producción arrocera en Haití, obligando a ese país hermano a depender de las importaciones. Ahora son Trump y Abinader los que imponen la destrucción del arroz dominicano.

Abinader afirmó que el arroz era el tema central de la negociación de los aranceles con EEUU. Pero mientras él entrega el arroz, los yanquis ni siquiera levantan el arancel de 12.5% aplicado a las exportaciones dominicanas. El PRM entrega todo a cambio de nada. Ya antes demostró que está dispuesto a pisotear la soberanía dominicana al incorporar al país a la alianza pro-imperialista “Escudo de las Américas”, al permitir a EEUU usar nuestros aeropuertos para lanzar ataques ilegales contra embarcaciones civiles en el Caribe y para atacar a Venezuela, e incluso al autorizar a EEUU a expulsar a inmigrantes de terceros países hacia República Dominicana, violando sus derechos humanos. Todo eso mientras agita un falso nacionalismo racista para perseguir a los inmigrantes haitianos. Una verdadera vergüenza contra la que debemos levantar la voz y salir a las calles desde la izquierda y los sectores democráticos de este país.

Matar la agricultura nacional es poner en riesgo la alimentación del pueblo trabajador. Es de importancia estratégica preservar la soberanía alimentaria cuando vemos que los precios internacionales de los alimentos están sometidos a todo tipo de presiones ante las guerras imperialistas, como la agresión del imperialismo estadounidense a Irán o la agresión del imperialismo ruso a Ucrania, o disrupciones de la economía mundial capitalista como la sufrida con la crisis de 2007-2008 o la pandemia de 2020-2022. La burguesía agroindustrial es tan débil que dice confiar en el gobierno de Abinader que la está atacando para complacer a Trump.

Debemos organizar el llamado a una gran movilización nacional contra el gobierno entreguista y lacayo de Abinader, por la defensa de la soberanía alimentaria y la restitución de los aranceles a la importación de arroz gringo, por la denuncia y la salida de nuestro país del DR-CAFTA ante su sistemática violación por parte de EEUU, y por el cese de la recepción de deportados de terceros países por parte de EEUU y la salida de nuestro país del “Escudo de las Américas”.

*Militante del MST.

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