A 93 años del nacimiento de Martin Luther King

Movimiento Socialista de Trabajadoras y Trabajadores

«Los males del capitalismo son tan reales como los males del militarismo y los males del racismo», Martin Luther King ante la Junta del SCLC, 30 de marzo de 1967.

Hoy se conmemora en EEUU el Día de Martin Luther King, en honor al gran luchador por los derechos civiles y contra el racismo en ese país. Es un feriado móvil que se celebra el tercer lunes de cada año, relacionado con el 15 de enero, el natalicio de King.

Aunque hipócritamente muchos políticos demócratas y republicanos ahora digan honrar el legado de King, ellos representan al mismo Estado racista que en su momento persiguió a King y reprimió la lucha por los derechos civiles. Un Estado capitalista e imperialista que actualmente sigue imponiendo feroces desigualdades y discriminación a través de distintos mecanismos, desde la limitación del derecho al voto hasta la brutalidad policial y la superexplotación de gente trabajadora de las comunidades inmigrantes, negras y latinas. En la maniobra propagandística e ideológica de apropiarse de la figura de King, los políticos del sistema como Biden u Obama soslayan el compromiso de King con las luchas de los trabajadores, sus críticas al capitalismo y la creciente radicalización de sus ideas en sus últimos años

Su última campaña en 1968 fue en apoyo a la huelga de los trabajadores del aseo urbano en Memphis. En ese marco se realizó la gran marcha del 28 de marzo, que encabezó King junto a los dirigentes obreros negros. Contra la marcha se desplegó una gran represión policial, militar y parapolicial, resultando asesinado un joven manifestante de 16 años. Al día siguiente cientos de obreros marcharon con carteles en los que se leía: «Soy un hombre». Pocos días antes King dijo, en un discurso al llegar a Memphis: «Ustedes están recordando, no sólo a Memphis, sino que están recordandole a la nación que es un crimen que la gente viva en esta nación rica y reciba salarios de hambre».

Desde su juventud en la Gran Depresión, King había desarrollado un marcado repudio al capitalismo. Sin ser marxista, sus últimos esfuerzos, como la Campaña de la Gente Pobre y la propuesta de una segunda marcha a Washington, ya no solo por los derechos civiles de las personas negras sino contra el racismo, la explotación y la pobreza, o el apoyo a la huelga de Memphis, tenían un contenido de clase. King cada vez giraba más a la izquierda. «Se podría decir que participamos en la lucha de clases», dijo en una entrevista al New York Times en 1968.

King fue asesinado el 4 de abril, a los 39 años, por un racista sureño. Hay indicios de la participación del FBI en el crimen a través de su programa de infiltración y provocación COINTELPRO, que persiguió a King y a gran parte del liderazgo negro, indígena y de izquierda en EEUU, pero no se ha podido comprobar de manera concluyente de qué forma se dio la participación del gobierno en el crimen. El director del FBI, Edgar J. Hoover, era un reaccionario que odiaba a King, llegando a llamarlo públicamente «el mayor mentiroso del país», y el gobierno y el Estado en su conjunto temían la movilización y la radicalización de la clase trabajadora negra y la juventud.

En respuesta al asesinato de King, miles salieron a las calles en violentas protestas contra el Estado capitalista y racista. Los trabajadores de Memphis siguieron en huelga y finalmente triunfaron, logrando el reconocimiento de su sindicato, el Local 1733 del sindicato de trabajadores municipales, así como un contrato con significativas mejoras salariales y de las condiciones de trabajo.

Para el activismo revolucionario y antirracista en República Dominicana, un país en el que se somete a la explotación en condiciones de semiesclavitud a miles de trabajadores cañeros haitianos y dominicanos, se les niega el derecho a la pensión, se ha desnacionalizado a miles de personas de ascendencia haitiana, donde el gobierno persigue a los inmigrantes haitianos con políticas abiertamente racistas, donde se discrimina a las personas negras en el ámbito laboral y educativo, donde no hay libertad sindical, donde un dictador racista es considerado oficialmente «padre de la Democracia», donde la brutalidad policial se ensaña contra los jóvenes negros, en esta República Dominicana con un Estado capitalista profundamente racista, podemos aprender del ejemplo del gran movimiento del que formó parte Martin Luther King en los años 60, y especialmente de la importancia de fortalecer las luchas obreras y apuntar a la movilización unitaria de todas las personas explotadas y oprimidas. Es crucial que nos articulemos en una misma organización política todas las personas que coincidimos en esa perspectiva.

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