Abinader reafirma su sumisión a EEUU en la cumbre derechista de Trump

Movimiento Socialista de Trabajadoras y Trabajadores

Tres meses después de la fecha en la que debía realizarse la fallida Cumbre de las Américas en Punta Cana, cancelada por el gobierno dominicano por órdenes de EEUU, el presidente Luis Abinader participó de otra cumbre más adaptada a los gustos del criminal de guerra y ultraderechista Trump. La cumbre «Escudo de las Américas», realizada el 7 de marzo en las instalaciones de un campo de golf privado de Trump en Florida, reunió a doce jefes de Estado latinoamericanos y caribeños de extrema derecha. Trump afirmó que los presentes pasaban a integrar una coalición contra los carteles de la droga de la región.

Como se recordará, el gobierno derechista del PRM cedió la soberanía al gobierno imperialista de EEUU, bajo la excusa de la supuesta guerra contra el narcoterrorismo, para que usara territorio y aeropuertos dominicanos para operar aviones cisterna en la ofensiva militar estadounidense contra Venezuela que culminó en el ataque del 3 de enero de 2026. En esta ocasión, Abinader se sumó al séquito de extrema derecha latinoamericana de Trump, junto al liberal desquiciado Milei de Argentina, el pinochetista Kast de Chile, el dictador Bukele de El Salvador, los corruptos Chaves de Costa Rica y Asfura de Honduras, el represor Noboa de Ecuador, el lacayo Mulino de Panamá, el stroessnerista Peña de Paraguay, el neoliberal Paz de Bolivia, la fascistoide Persad-Bissessar de Trinidad y Tobago y el ex izquierdista Ali de Guyana.

Durante el evento, Trump alardeó de sus medidas de bloqueo energético contra Cuba y aseguró que el estrangulamiento del país caribeño pronto se traducirá en cambios políticos. Además reafirmó su instrucción a los gobiernos derechistas que se han subordinado a EEUU a que rompan vínculos económicos con China, mencionando que no aceptarán su presencia en el Canal de Panamá.

Bajo la coartada de la supuesta lucha contra el narcotráfico, EEUU, que es el principal importador de drogas ilícitas del mundo y el mayor suplidor de armas a los carteles del narco, pretende continuar interviniendo militarmente en la región. Entre 2025 y 2026, más de 150 personas han sido asesinadas en bombardeos ilegales estadounidenses en el Caribe y el Pacífico.

Trump humilló a sus lacayos, diciendo que nunca aprendería «ese maldito idioma», refiriéndose al español. La política de deportaciones masivas de Trump ha tenido uno de sus focos en la persecución de trabajadores de origen latinoamericano y caribeño, con el silencio cómplice de gobiernos de derecha de la región como el de Abinader, incapaz de levantar la voz en defensa de los emigrantes de su propio país en EEUU. Abinader calla no solo por cobardía, sino también por oportunismo, pues lleva a cabo en la República Dominicana una política racista similar de deportaciones masivas, en contra de personas trabajadoras de Haití.

La cumbre de extrema derecha, que solo reunió a gobernantes de 12 de los 35 Estados que habitualmente participan en la Cumbre de las Américas, amenaza con propiciar más acciones militares ilegales de agresión contra países de la región. EEUU atraviesa los inicios de una crisis económica y Trump enfrenta una caída importante de su popularidad, por sus fracasos en materia económica y social, su política migratoria racista y los vínculos con los crímenes del magnate Epstein, viéndose forzado a publicar millones de documentos que inicialmente mantenía resguardados del conocimiento público. En ese sentido, resulta más peligrosa que nunca la política militarista y agresiva de Trump, ante la cual el gobierno de Abinader se ha arrodillado incondicionalmente.

Para enfrentar esta versión trumpista de la política imperialista de control regional, también conocida como Doctrina Monroe, es necesaria más que nunca la unidad de los pueblos, realizando acciones unitarias a nivel regional contra el bloqueo de EEUU contra Cuba, contra la invasión de Irán y el genocidio contra el pueblo palestino por parte de EEUU e Israel. En la República Dominicana, es importante que las organizaciones que se reclaman de izquierda o democráticas cesen su apoyo al gobierno antidemocrático y pro-imperialista de Abinader, como las alianzas en las elecciones de 2020 y 2024, lamentablemente.

¡Unidad latinoamericana y caribeña contra el criminal de guerra y ultraderechista Trump!

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